Hay muchos días malos, otros muy malos y unos pocos para olvidar. Todos ellos tienen algo en común y es que puedes ver algo positivo. Me refiero a valorar todo lo bueno que te rodea. Son esos días en los que o bien por iniciativa tuya pides ayuda a los que te rodean o bien esas personas son capaces de detectar a través de los sentidos que algo te sucede. Esas personas, en su mayoría, se desviven por ayudarte a saltar ese pequeño bache y cada noche, antes de cerrar los ojos, piensan que ese día ha sido productivo, solo por el hecho de haber ayudado a un ser querido. Más allá de las personas podemos encontrar más cosas positivas en esos días grises o negros. Hablo de todo lo que uno ha ido consiguiendo con trabajo y esfuerzo durante tantos días de su vida (a pesar de estos días malos), un trabajo, una pareja, una casa, un futuro.
No dejemos que un bache oculte todas las demás cosas buenas que tenemos en nuestra vida.
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